Es una
época de cambios. La medicina tradicional ya no se acepta como
la única o más importante solución a los problemas
de salud. Ahora se sabe y es reconocido que el estrés es un
factor importante en el desarrollo de enfermedades, desde un simple
dolor de cabeza, hasta algunos casos de cáncer.
Y la
mejor forma de combatir el estrés no es con una pastilla. La
meditación es una gran herramienta para liberarse del estrés,
que en sí no es más que una respuesta natural del cuerpo.
El problema es que, en la vida cotidiana, los estímulos estresantes
llegan a rebasar la capacidad que tenemos para enfrentarlos.
Aunque
no creas vivir con estrés, la meditación te hace más
resistente y más sereno al momento de enfrentarlo. Así,
meditar es como guardar dinero en el banco, para cuando se necesite.
Meditar es fortalecer tus recursos de paz y tranquilidad, para que
cuando llegue el momento estresante, no te rebase.
La meditación
trae consigo, entonces, grandes beneficios de salud. Uno de los principales
es que al estar tranquilo y respirar calmadamente, tu cuerpo consume
menos oxígeno, esto lleva a una respiración más
regular, reduciendo la ansiedad y el esfuerzo de órganos como
el corazón y los pulmones.
Por supuesto,
uno de los grandes beneficios es la relajación, no solo mental,
sino muscular. Al meditar correctamente, el cuerpo se relaja, y las
tensiones se reducen, Los dolores y achaques musculares bajan en frecuencia
e intensidad, otorgando una sensación de mayor comodidad en
todo momento.
Estudios
de la Universidad de Winsconsin han comprobado el efecto de la meditación
en el sistema inmunológico. El estrés tiene gran impacto
en este sistema de defensa, al reducirlo permitimos al cuerpo regenerarlo
y mantenerlo en perfecto estado para combatir las infecciones.
El estrés
es culpable en muchos casos de enfermedades como las úlceras
y gastritis. Estos a su vez repercuten en el sistema digestivo, ocasionando
trastornos que van desde le simple reflujo y acidez, hasta cáncer.
Se ha
comprobado que meditando regularmente, se puede reducir el nivel de
ansiedad y estrés que se somatizan en diversas partes del cuerpo,
dando lugar a un estado de salud más completo y un beneficio
general.
Igualmente,
se ha demostrado que las personas que meditan regularmente, encuentran
más fácil dejar hábitos nocivos como el fumar,
tomar bebidas estimulantes y en ocasiones hasta dejar alcohol y estupefacientes.
Pero
iniciar la práctica constante de la meditación muchas
veces no resulta una tarea fácil. La falta de práctica
para aquietar la mente y el diálogo interno resulta un factor
que desmotiva al novato.
Para
ello, existen herramientas como los audios de meditaciones
guiadas, autohipnosis
y subliminales,
que amablemente guían a la mente hacia un estado de relajación
y concentración que facilitan la meditación. Con su
uso, la mente se va haciendo cada vez más hábil en lograr
los estados de bienestar físico y emocional que caracterizan
a las personas que meditan.
La visualizacion
es una herramienta útil también para el meditador neófito
y avanzado. Ayuda en la realización y alcance de metas y objetivos
que pueden ir desde un estado de paz constante, hasta la mejora de
la salud.