El
desarrollo del hombre ha sido una evolución constante
desde lo biológico, lo psicológico y la técnica,
posteriormente convertida en tecnología. Es decir que
la vida humana no se concibe sin la superación de etapas
o fases a lo largo de la historia; el simple hecho de brincar
de la prehistoria a la etapa histórica de la humanidad
fue un salto cualitativo extraordinario que llevó siglos
de trabajo y dedicación.
Los primeros pasos de la humanidad
El hombre desde antes de ser un ente racional debió superar
etapas prolongadas para llegar a ser lo que es, desde tiempos
inmemoriales la humanidad debió portar el estandarte
de la superación de sus logros. Es decir que sin la motivación
de la superación, la humanidad se hubiese quedado en
cierto estadio de desarrollo y de ahí no hubiese pasado,
la civilización quedaría frenada y sin rumbo.
Un ejemplo ilustrativo nos lo da el agua simple en la naturaleza,
los ríos fluyen cristalinos desde las montañas
y cruzan los valles bañando de vida los parajes que surca,
que nutre mientras avanza; pero que se encharca y se enturbia
si se estanca. De
igual forma la humanidad, de quedar estancada, se hubiera perdido.
Pero la naturaleza del hombre es la superación, la búsqueda
y ascenso, y la superación social va íntimamente
ligada a la superación personal.
La casualidad no existe
El éxito no llega por casualidad, para algunos puede
ser sencillo, pero no confundamos lo sencillo con lo fácil.
Pareciera simple ¿pero por qué hay entonces tan
pocas personas a las que se puede calificar de exitosas?
Sucede que la mayoría no sabe lo que quiere, y quienes
lo saben no tienen idea de lo que cuesta lograrlo, y quienes
saben ambas cosas no están dispuestas al sacrificio o
pagar el precio que requiere.
El precio del triunfo puede requerir de largas y extenuantes
jornadas de trabajo, sacrificar tiempo con nuestros familiares
y amigos, perseverar cuando todo parece estar contra nuestro
objetivo. Esto es un precio que no todos estamos dispuestos
a pagar.
Lo
curioso es que muchas personas poseen el potencial para lograr
sus metas, pero desconocen esta virtud y viven una existencia
limitada por carecer
de confianza en su persona y potencial.
No te limites
Pero las limitaciones más graves son aquellas que el
propio individuo se impone. Si éste está convencido
de la imposibilidad de lograr algo, jamás lo alcanzará.
Aunque también es importante saber con claridad las metas
fijadas y ser realistas a la hora de marcar los objetivos. Cuando
nos fijamos metas debemos tomar en cuenta nuestras posibilidades
no sólo físicas, sino de fortaleza mental para
no provocar frustración y buscar otros objetivos más
factibles.
La satisfacción de lograr triunfos en la vida no es imposible
si nos fijamos empresas a nuestro alcance, y tenemos la
certeza de que lo podemos lograr.
En este sentido la superación personal consiste no sólo
en la disposición a aprender cosas nuevas y corregirlas,
sino emprender la iniciativa y lograrlo. Caer en un error no
es grave o malo, pues sin ellos el aprendizaje en ocasiones
no completaría su ciclo, además de que pone a
prueba nuestra persistencia y carácter.