Bastaría
con observar la enorme cantidad de historias, canciones
y pláticas de café que tratan sobre las tristezas
y alegrías de las relaciones de pareja para tener
idea de la importancia que tienen en la vida humana. Pero
quizá no sea necesario porque las emociones tan importantes
que provocan en nuestra propia vida son evidencia más
que suficiente para valorar su trascendencia en nuestra
psicología, nuestro bienestar y nuestra vida interior.
¿Por
qué son tan importantes las relaciones de pareja
y por qué pueden producir tanto sufrimiento y dolor
y a la vez tanta felicidad? La necesidad
de una pareja es un fenómeno psicológico profundo
y llega a formar parte de los elementos que construyen sucesos
mentales tan trascendentes como nuestra identidad y nuestro
sentido de vida. Obviamente cuando hay problemas relacionados
con el tema de pareja es muy sencillo que impacten profundamente
en nuestra psicología entera y nuestros estados afectivos
y de ánimo.
¿Por
qué puede ser tan difícil la vida de pareja?
¿Por qué cuesta tanto trabajo ponerse de acuerdo?
¿Por qué nos es tan difícil entendernos?
Se
dice que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte
justamente por la enorme complejidad de las relaciones de
pareja. Y la clave para entender los problemas de pareja
(incluido el cómo
conseguir pareja) y su solución, está
en comprender lo que pasa en la motivación y las
necesidades individuales de cada uno de los involucrados
en una relación.
Cuando
dos personas interactúan en una relación amorosa
(de hecho en cualquier tipo de relación, pero con
mayor intensidad en una relación amorosa) en realidad
tenemos un montón de procesos psicológicos,
emociones, creencias, actitudes, pensamientos, traumas y
experiencias de uno de los miembros de la pareja, interactuando
con los del otro miembro.
Por
supuesto, todas las necesidades, creencias, expectativas,
emociones y pasados de cada uno tienen características
tan especiales que es difícil -por no decir
imposible- que coincidan y funcionen armoniosamente y sin
problemas, sin tener que poner un esfuerzo y sin
conocer y entender un poco cómo manejar una relación.
Agreguemos a esto el hecho de que los seres humanos y nuestras
emociones y motivaciones cambian con el tiempo y con las
experiencias, y será aún más claro
el por qué chocamos a veces y la necesidad de aprender
cómo manejar nuestros propios procesos emocionales
para vivir relaciones de pareja, amorosas o sólo
sexuales, de una manera más plena, respetuosa, constructiva
y armónica.
A
final de cuentas las relaciones amorosas satisfacen un
número muy grande de importantes necesidades de
nuestra mente y nuestro corazón. Sanar
los dolores que se viven en una relación de
pareja o bien después de haberla vivido es muy
importante para madurar nuestra manera de relacionarnos
en pareja y permitirnos construir la vivencia
de plenitud que puede dar una bonita relación de
respeto, libertad, comunicación, compromiso y amor.
Por
eso es muy útil e inteligente darle importancia
a nuestro desarrollo personal y emocional (sea a través
de cursos, terapias,
autoayuda en-línea
o cualquier otro medio), porque con ello aumentamos nuestra
capacidad para crear relaciones y para vivirlas madura
y armoniosamente.
Hay
varias áreas que trabajar que nos permiten aprender
a ser una mejor pareja:
Crecer
la autoestima para tener mejores habilidades sociales,
una mejor vida sexual y aprender a usar nuestra seguridad
personal como una herramienta poderosa de atracción
y carisma.
Conocer
cómo funciona y qué hacer para tener más
habilidades de conquista y coqueteo con una persona
que te gusta.
Aumentar
tu autoconfianza y manejar mejor tus emociones para
ser más asertivo y comunicarte mejor.
En
general, comprender un poco más de ti mismo, de
tus emociones y de su manejo para valorarte más,
valorar más a tu pareja como un ser humano, respetarte
y respetarlo poniendo límites y haciendo acuerdos
en la relación con una comunicación honesta,
empática y sin violencia.
Todo
lo cuál habla de seres humanos autónomos,
que no están atados por una dependencia enfermiza
o patológica y que son responsables de su propio
crecimiento personal. La pareja es así un espacio
de apoyo y desarrollo de los individuos que ofrece felicidad,
una compañía y alegría para el camino
de la vida y plenitud en el crecimiento personal.
Pero
no tener pareja o romper con ella puede traer mucho dolor
y sufrimiento.
Efectivamente,
así como puede haber gran alegría y satisfacción
en la pareja, la imposibilidad de construir una
pareja o la ruptura de una relación amorosa son
eventos psicológicamente muy impactantes
y para los que nuestra sociedad no ofrece ni educación
ni medios adecuados para que el dolor no sea tan grande.
Cómo
aprender a sentirse bien sin una pareja y cómo
abrirse las posibilidades para crear una es un tema que
simplemente nadie nos enseña. Hay mucho en juego,
y hay muchos tips y ejercicios que se pueden realizar
para ser más autónomo, tener más
seguridad y ser más atractivo, pero culturalmente
no lo consideramos algo muy importante.
Lo
mismo sucede con el tema de los corazones rotos. Cuando
alguien me rompió el corazón, puede que
me ofrezcan alcohol o me inviten de reventón para
presentarme a alguien, pero nadie me dice realmente qué
pasos y ejercicios seguir para sanar
las heridas de amor y superar el rompimiento de una relación
de pareja. Especialmente si he tenido una
relación muy larga o de codependencia.
Y
en realidad hay muchas técnicas y consejos prácticos
y claros que pueden ayudar a que me sienta bien, a no
necesitar de esa relación o de esa persona, a recuperar
mi autoestima y mi dignidad y a vencer el miedo de una
siguiente relación preparándome para poder
construir relaciones más maduras y satisfactorias,
pero esto parece ser poco importante en nuestra cultura.
Sí
se puede y sí hay maneras prácticas y claras
para conseguir pareja, curar el mal de amores y construir
relaciones de pareja plenas, es cosa de querer
informarse adecuadamente y ejercitar un poco nuestras
emociones. (Si te interesa conocer cómo hacerlo
sigue los links al final de este artículo sobre
autoestima y el manejo de los temas de pareja).
Como
todos sabemos, la comunicación es al final de cuentas
el regulador a través del cual se termina generando
nuestra relación con una pareja. Obviamente las
habilidades para manejar una comunicación asertiva
y eficiente son ingrediente muy importante para una relación
sana. Pero lo que pocas veces pensamos es que las
emociones y actitudes representan el 90% de la comunicación
que inconscientemente transmitimos cuando convivimos con
alguien.
Es
por esto que el trabajo de desarrollo personal, la autoestima,
el manejo de los miedos y sobre todo aprender a sanar
y manejar nuestras emociones y motivaciones en torno a
la pareja, resultan tan efectivos para vivir relaciones
satisfactorias.
La
realidad es que nuestras relaciones sociales, la convivencia
con otros seres humanos, es uno de los temas más
importantes y significativos de nuestra vida. Como seres
humanos, nuestra relación con otros es fuente de
profundas alegrías y tristezas, pero dentro de
todas las relaciones, la de pareja es una de las más
importantes.
Conocer
cómo manejar el autoestima,
aprender a manejar nuestra soledad, entender
cómo manejar la comunicación, aprender a
sanar el miedo y el dolor del desamor,
generar actitudes sanas y placenteras en la sexualidad
y conocer lo que motiva y atrae, son todos conocimientos
y habilidades que pueden traer algunas de las más
profundas y enriquecedoras experiencias de la vida:
disfrutar verdaderamente de la vida de pareja.
Artículos Relacionados:
Audios
Recomendados: